Transporte, movilidad y logística.
Estrada, M. y F. Robusté
Título del Libro: Segundo Informe sobre el Cambio Climático en Cataluña
Edita: Institut de Estudios Catalanes y Generalidad de Cataluña, Capítulo 23.
ISBN: 978-84-393-8615-5.
Páginas: 1011 – 1057
Año: 2010
Resumen:
Los efectos totales del cambio climático generados por el transporte están causados por los vehículos-km y sus emisiones, necesarios para satisfacer una demanda de movilidad dentro de una región espacial. A parte de la distancia y el número de vehículos, los efectos dependen también del medio de transporte o tipo de vehículo con que se realizan los desplazamientos (donde el usuario escoje el modo de transporte en función de la utilidad y las prestaciones diferenciales de cada servicio), de la ocupación del vehículo, del aspecto tecnológico y de la eficacia energética que hace mover el vehículo, y de los efectos unitarios sobre el cambio climático que provoca superar el timepo y la distancia.
Cataluña ha ido avanzando en aspectos operativos y tácticos como el incremento de ocupación de los vehículos (en breve se dispondrá de carriles de vehículos de alta ocupación en los accesos a Barcelona y de políticas tarifarias que fomenten la alta ocupación y los vehículos poco emisores), el fofento de modos de transporte ferroviario, la mejora de las presentaciones de autobuses urbanos e interurbanos, la cosntrucción de plataformas logísitcas y la regulación de la distribución urbana de mercancías a las horas bajas, y la tarifación del uso de las carretras (se preve que la Directiva de la Euroviñeta se aplique en pocos años) y de congestión de las grandes ciudades (en Barcelona, implementada vía control del aparcamiento como substitución del concepto y regulación tarifaria aún con perspectiva financiera en la mayoría de los grandes ejes viarios que penetran la conurbación C-32, C-31, Túnel de Vallvidrera). El desarrollo de actuaciones sobre el espacio urbano con la finalidad de adaptarlo a los desplazamientos no motorizados (a pie o en bicicleta) tambíen está ayudando a conseguir una movilidad más sostenible.
La movilidad de personas y mercancías en Cataluña representa 103,12 millones de vehículos-km al día, con un consumo global de 3.173,45 millones de litros de combustible y 11,3 millones de toneladas equivalentes en CO2.
Dos aspectos tácticos (la crisis global de 2008 – 2011) y el cambio de base energética para el transporte (energía eléctrica y pilas de hidrógeno, hasta hace pocos años inviables económica y técnicamente) permiten ser más óptimistas en este II Informe sobre el Cambio Climático en Cataluña y concluir que, despúes del 2025, las emisiones del sector transporte serán mínimas y sólo continuarán como retos sociales el consumo energético y otras externalidades diferentes de las emisiones de efecto local (congestión, accidentes, efecto de barrera, etc..) de igual importancia para garantizar el bienestar de la población y la sostenibilidad del medio.
En este capítulo los motes de transporte, movilidad y .logísitca tienen un significado tienen un significado equivalente en cuanto a la perspectiva funcional de superar los tiempos y la distancia por parte de las personas, mercancías e información. El mote transporte es el más antiguo, con una vertiente científica que fecha desde hace bien bien un siglo (aunque hay referencias a aspectos de gestión del transporte desde los romanos, como la congestión en Roma o la distribución nocturna de mercancías) y hace referencia ha una vertiente de oferta (infraestructuras, vehículos, TIC, servicio). El mote logística data de la segunda guerra mundial en su vertiente científica (a pesar de que el mote original logistikos proviene del griego y significa cálculo, y la logística ha sido empleada ampliamente en acciones militares, en ecología se han empleado curvas logísticas de crecimiento de un ecosistema haciendo referencia al mote “logísitcos” al simple hecho de haber empleado tablas de algoritmos para su cálculo al constar de dichas curvas de asíntotas con exponenciales negativas, esta misma aceptación es la raíz de los modelos de elección de modos de transporte o de rutas "logit"), y la referencia al movimiento de mercancías y objetos (dentro y fuera de la fábrica). En el último decenio, desde la vertiente del transporte de personas y en un ámbito territorial urbano o metropolitano, se está empleando la palabra movilidad, con una perspectiva más de la demanda que de oferta, con un componente social e inclusión de modos no motorizados. Los principios científicos subyacentes a transporte, movilidad, y logística son los mismos: análisis y optimización de operaciones, microeconomía, comportamiento de la demanda y otros agentes, asignación eficiente de recursos limitados, matching entre ofertas discontinuas y demandas continuas, gestión de procesos dinámicos, etc. Actualmente se tiende a una visión sistemática, de servicio integral de la movilidad y, por tanto, a modal y también genérica en cuanto a objetos o sujetos transportados.